2015-11-13

Las actrices indie y las modelos más sexys de los 90

Seguimos hablando de las actrices que tuvieron mayor éxito de taquilla en los años 90, y que se convirtieron en las más ricas y famosas del cine de la década, una época en la que la industria de Hollywood había dejado atrás las grandes superproducciones y el dominio de los estudios, y dio paso a las películas de culto o cine independiente, sin olvidarse de las cintas comerciales, películas de aire futurista, remakes y adaptaciones de videojuegos, inclusive.

Las actrices "noventeras" no estaban encasilladas como lo estuvieron sus grandes predecesoras en la época dorada del cine de los años 40 y 50, haciendo inolvidables interpretaciones, en gran parte dramas o thrillers, y casi siempre a merced del personaje masculino, que era el principal protagonista, mientras ellas quedaban en un segundo plano (hay excepciones, las divas, estrellas brillando con luz propia y sin hombre que les hiciera sombra, ni gángsters, ni cowboys, ni científicos ni piratas).

Estas actrices forman un grupo de mujeres con gran carisma y personalidad, capaces de representar diferentes arquetipos de personajes (desde una inocente dama hasta una asesina psicópata, o desde una madre coraje a una libertina desenfrenada). 

Entremos en el primer grupo, donde las más relevantes intérpretes de cine independiente  nos esperan:


JENNIFER JASON LEIGH
Referente del cine independiente norteamericano contemporáneo, la actriz Jennifer Jason Leigh ha protagonizado importantes papeles en películas de culto, con directores de gran renombre.
JENNIFER JASON LEIGH

En los 80 ya había hecho papeles de adolescente, resaltando su madurez profesional, en Aquel excitante curso (1982), junto a Sean Penn, y Los señores del acero (1986), dir. Paul Verhoeven, haciendo de princesa medieval raptada y violada por un mercenario del siglo XVI (papel que interpreta el actor Rutger Hauer).
Actriz comprometida con sus personajes, al haber estudiado el método Strasberg, llegaba a grabar su voz, analizando su papel y entrevistando a personas reales para elaborar con mayor realismo sus actuaciones de psicópata, prostituta o drogadicta. Entre estos arquetipos, cabe destacar su interpretación en Mujer blanca soltera busca (1992) dir. Barbet Schroeder, en la que la actriz hace de compañera de piso psicópata de una Bridget Fonda acosada. 

También hizo de ama de casa que trabaja como teleoperadora del sexo en Vidas cruzadas (1993), película coral del gran director de cine independiente y comprometido Robert Altman.

El gran salto (1994) lo dio con esta película, actuando con el actor y director Tim Robbins, y dirigida por los hermanos Coen. Ese mismo año se ganaría al público y a la crítica con su personificación de la escritora Dorothy Parker en La señora Parker y el círculo vicioso (1994), -dir. Alan Rudolph-, ganando varios premios nacionales y siendo nominada a Globo de oro como mejor actriz.

A estas cintas, les seguirían el remake de La Heredera que interpretó Olivia de Havilland en 1949, que en su nueva versión se tituló Washington Square (dir. Agnieszka Holland 1997), y en la que Jennifer Jason hace de solterona del siglo XIX, una bonachona poco agraciada que se enamora de un caballero (Ben Chaplin) que la quiere solo por la herencia que recibirá de su opresivo padre acaudalado (Albert Finney); Kansas City (1996) de Altman, donde también hace un papel marginal. Una delincuente drogadicta capaz de raptar a la mujer de un político para salvar a su amante de la mafia, a la que le debe dinero en plena post Depresión norteamericana.

Para cerrar la década de los 90, destacar el papel que hace la actriz como la hija traumatizada de Dolores Claiborne (el papel fue para Kathy Bates), una mujer maltratada en el pasado, y que se la acusa de asesinar a la anciana que estaba a su cuidado en el momento presente de la trama. Es una película basada en una novela del escritor de género de terror, Stephen King, y que lleva por título Eclipse total (1995).

LlLI TAYLOR


Lili Taylor

No es una actriz tan renombrada, quizás porque se ha dedicado casi exclusivamente al cine independiente americano y a trabajar en películas con directores europeos. 
Su talento también la lleva a realizar importantes obras de teatro y ha participado en conocidas series de TV, entre ellas A dos metros bajo tierra y Hemlock Grove.

Participó junto a Jennifer Jason Leigh en Vidas cruzadas y en La señora Parker y el círculo vicioso. Volvió a dirigirla Robert Altman en la película Prêt-a-Porter (1994), una sátira sobre el mundo de la moda y el famoseo, haciendo un pequeño papel secundario.

Fue en Yo disparé a Andy Warhol (1996) (dir. Mary Harron), cuando conocí verdaderamente a la gran actriz que había en Lili Taylor. Es una película basada en hechos reales, en la que se narra la historia de una guionista de los 60, Valerie Solanas, fóbica con el género masculino, paranoica y acomplejada, que pretendía hacer una película producida por el icono artístico Andy Warhol. Al verse ignorada por éste, Solanas se presenta en una fiesta y con toda su rabia dispara a Warhol sin graves consecuencias. 
Actúan junto a Lili Taylor, Jared Harris y un irreconocible Stephen Dorff en el papel de Candy Darling, una actriz transgénero de la década 60´s. 


JULIANNE MOORE
Es la musa del cine independiente que ha sabido escoger buenos papeles, sin dejar de lado el cine de las grandes producciones de Hollywood, pero manteniéndose fiel a esas grandes interpretaciones libres de convencionalismos y autocensuras, alejada del stablishment hollywoodiense de la moralina más retrógrada.

Julianne Moore

Julianne Moore se ha atrevido con todo, haciendo de múltiples protagonistas, sin encasillarse, de forma inteligente y carismática. Si ha tenido que ser una pornostar o ser una yonki, o una lesbiana inmadura, lo ha hecho magistralmente, sin prejucios pero sin excesos. Es una mujer y artista fantástica, y al final, la Academia de Hollywood le ha otorgado el merecido Óscar este año por su papel de profesora lingüística, enferma de Alzheimer en Siempre Alice (2014). 
Cabe destacar que además es activista, compaginando su profesión con su embajada en la ONG Save the Children.

En 1992 hizo un papel de reparto en La mano que mece la cuna, un thriller psicológico protagonizado por la sexy Rebecca de Mornay y dirigido por Curtis Hanson.

Se unió al extenso y cualitativo elenco de la película coral -serie de breves historias basadas en un poema de Raymond Carver, y un total de 22 personajes- de Robert Altman, Vidas Cruzadas (1993), de la que ya hemos hablado anteriormente.
Su actuación fue muy aclamada, recibiendo nominación como mejor actriz de reparto en los Independent Spirit Awards. Gustó sobretodo por su desnudo de cintura para abajo, en una escena en la que está discutiendo con su marido infiel.
Ese mismo año Julianne Moore hizo de Dra. Anne Eastman en El fugitivo (dir. Andrew Davis) junto a Harrison Ford y Tommy Lee Jones.

La actriz protagonizó junto al actor inglés Hugh Grant la comedia romántica Nueve meses en 1995, dir. Chris Columbus. El resultado es un embarazo deseado por ella (y menos por él), y todos los enredos típicos de las comedias románticas menores.

El film más taquillero de Julianne Moore llegó con su interpretación en la saga de Jurassic Park: el mundo perdido (1997) de Spielberg, la primera secuela de la saga, cuya primera parte se estrenó en 1993 con el nombre Jurassic Park. El tema central de los dinosaurios encontrados en unas islas recónditas y la paleontología, ambientado con múltiples efectos especiales, paisajes naturales, acción y aventuras, convirtió este blockbuster en otro éxito para Spielberg y recaudó una suma tan elevada como un Tyranosaurus Rex.

Volviendo al cine independiente , Julianne Moore se consagró con la película de Paul Thomas Anderson, Boogie Nights (1997), un drama en el que la artista hace de pornostar de finales de los años 70. Es una crítica mordaz y llena de dramatismo sobre los inicios de la industria nortamericana del cine pornográfico. Moore fue nominada al oscar como mejor actriz de reparto, pero se quedó sin el premio nuevamente.

Acabamos el espacio de los films de Julianne Moore de los 90 con dos títulos muy recomendables: El gran Lebowski (1998) y Magnolia (1999). La primera está dirigida por los Hermanos Coen y sigue la línea de la comedia negra o sátira, con personajes esperpénticos y una trama propia de estos directores. El protagonista es Jeff Bridges y le acompañan John Goodman, John Turturro y Philip Seymour Hoffman,entre otros. Hilarante y sin desperdicio. 
En cambio, Magnolia es una obra magistral pero completamente dramática y surrealista. Es un film coral de 9 historias diferentes, pero que acaban confluyendo unas con las otras, como los pétalos de la flor. Dirigida por el cineasta de Boogie Nights, Julianne Moore hace una excelente interpretación como la segunda esposa asqueada de un moribundo millonario (Jason Robards) que le dobla la edad. 


CHRISTINA RICCI
Debutó con tan solo nueve años de edad en la película Sirenas (1990), al lado de otra de las relevantes actrices indies de los 90, la guapa Winona Ryder, y de la cantante recauchutada Cher. 
CHRISTINA RICCI

En 1991 Christina Ricci se convierte en una niña gótica, la hija rarita de la no menos fantasmal y terrorífica familia Addams. La película La Familia Addams, dir. Barry Sonnenfeld, fue un remake de la antigua serie de los años 60 que llevaba el mismo título, y que se realizó como sitcom durante dos años en la cadena norteamericana ABC. 
La pequeña artista hacía una actuación convincente de Miércoles Addams, vestida de negro, con unas trenzas bien apretadas y negras, y una mirada siniestra.
Tuvo la suerte de aprender de actores veteranos, como Anjelica Huston, que hacía de Morticia, su bella y tétrica madre, y Raúl Juliá, haciendo de padre de familia no menos estrambótico. Fantasía y humor negro con efectos visuales bien conseguidos. 
A ésta le siguieron dos secuelas, de las cuales he visto La familia Addams: la tradición continúa (1993).

Desde entonces han sido diversos los papeles que Christina Ricci ha interpretado, normalmente rodeada de una atmósfera fantasmal y de carácter barroco, y por eso se la conoce como la musa gótica de Hollywood. Películas como Casper (1995) o Sleepy Hollow (dirige Tim Burton en 1999) son prueba de ello: niños que son fantasmas y jinetes sin cabeza. 

Con los años, la niña prodigio se ha convertido en una ídolo de juventud, participando en más de 50 cintas, convirtiéndose en una gran actriz de cine independiente. Me gustaría resaltar el papel que hace en la película de Ang Lee, La tormenta de hielo (1997), una de sus actuaciones más preciadas para mí de esta década. Es un drama familiar, donde hay intercambios de parejas, matrimonios en horas bajas, y adolescentes (como la Ricci) que también quieren experimentar eso que llamamos sexo. No os cuento más, vale la pena que la veáis.

KRISTIN SCOTT THOMAS


Kristin Scott Thomas

Aunque retirada de las pantallas desde 2014, la actriz británica Kristin Scott Thomas ha trabajado treinta años en el mundo del cine, contando con importantes interpretaciones en producciones independientes francesas y británicas, pero también en sonados éxitos de taquilla de Hollywood en la década de los 90. Desde que la vi en 1992 en el drama Lunas de hiel de Polanskime pareció una actriz seria, elegante, y perfecta para este tipo de cine más maduro.  La actriz realiza un papel de mujer casada insatisfecha, que celebra su séptimo aniversario de boda con su marido (Hugh Grant) en un crucero, y los dos se ven envueltos en un intercambio de parejas, con una pareja extraña y morbosa (Emmanuelle Seigner y Peter Coyote).
Es verdad que no es bella en el sentido estricto de la palabra, pero es atractiva por su halo de introversión casi misterioso, tantas veces representado en sus películas. 
Empezó con pésimas críticas, recibió Razzies como peor actriz, y sus profesores de arte dramático le quisieron frustrar sus ilusiones, asegurándole que no valía para el teatro. Kristin Scott Thomas no se rindió, y la prueba está en todo su bagaje profesional acumulado con éxito.
Después de Lunas de hiel, protagonizó un papel de reparto en Cuatro bodas y un funeral, la comedia romántica más taquillera de los 90, realizada en el Reino Unido por Mike Newell con éxito mundial. El protagonista central volvía a estar interpretado por Hugh Grant, y Kristin hacía el papel de la amiga pija y cínica, que solo está dispuesta a perder su soltería con un hombre noble y rico. Es una película que nos hizo reír por su humor inglés, y nos hizo enamorarnos de Hugh Grant y Andie MacDowell, la eterna pareja que por una cosa u otra nunca llegaba a consolidar su relación de amor. La película ganó el César a mejor filme extranjero, y Kristin Scott Thomas ganó su primer premio: el BAFTA a mejor actriz de reparto.
Tras otros papeles siempre de secundaria -hecho que también influyó en su malestar con la industria del cine, y propició su retiro-, en películas taquilleras como Misión imposible I o Ricardo III, le llegó el momento esperado. Iba a ser la actriz principal de la cinta del director Anthony Minghella El paciente inglés (1996), actuando junto a Ralph Fiennes, Juliette Binoche y Colin Firth. Es una película llena de poesía y belleza; uno de los dramas románticos más sonados de los 90. Kristin está sublime, pasional, más sensual que nunca, más intensa y dramática. Fue nominada al Oscar como mejor actriz. La película ganó la friolera de 9 estatuillas.

El hombre que susurraba a los caballos (1998) le ofreció la oportunidad de trabajar con el gran actor y director Robert Redford, pero nuevamente en un papel muy alejado de darle notoriedad. Kristin Scott Thomas hacía de Anie, la madre de Grace, una amazona (Scarlett Johansson), que tras un accidente queda gravemente herida, y su caballo se vuelve indomable debido al stress postraumático. Anie va a buscar a Tom Booker (Robert Redford), un hombre que puede curar las heridas psicológicas del animal con el don especial del habla a los animales. A quien le gusten mucho los caballos, disfrutará. Y poco más.

WINONA RYDER

Winona Ryder

Al igual que su amiga en la vida real Christina Ricci, Winona Ryder empezó su carrera cinematográfica a finales de los 80, realizando papeles de bonita e inocente adolescente gótica, con trastornos de personalidad y otras rarezas. Dirigida por Tim Burton, intervino en el filme de humor negro Beetlejuice (1988), junto a Geena Davis, Micheal Keaton y Alec Baldwin. Su papel era una adolescente depresiva que podía contactar con los fantasmas. Recuerdo que el personaje de Winona pronunciaba tres veces "Beetlejuice" y aparecía un estrafalario Michael Keaton, haciendo de muerto viviente con estética de sucio vagabundo y payaso terrorífico. La película fue un éxito de taquilla y Winona Ryder fue reconocida a nivel mundial. 
Con esa cara tan linda y cariñosa, Tim Burton le volvió a ofrecer a la actriz otro papel en Eduardo Manostijeras (1990), protagonizado por un joven que se haría super famoso: Johnny Depp, y que sería el amor más sonado en la vida real de Winona Ryder. 
Es otra película fantástica, con ambientación gótica-romántica, y personajes extravagantes (Eduardo es medio robot, y tiene tijeras en lugar de manos) tan propia de las obras de Burton. Evidentemente, es una historia de amor imposible entre una preciosa chica normal, de un barrio normal, y un humanoide que nunca será aceptado por la sociedad "normal". Cabe destacar la aparición del famoso actor de películas de terror de los años dorados de Hollywood, Vincent Price, haciendo de padre creador de Eduardo Manostijeras (Johnny Depp). 
Ese mismo año, actuó junto a su amiga Christina Ricci y Cher en Sirenas (dir. Richard Benjamin), en la que hacía de la hija mayor de una mujer excéntrica y separada (Cher). Winona Ryder estaba ideal en el papel de adolescente obsesionada por la religión, pero con deseos de enamorarse, como todas las chicas de su edad. Christina Ricci es su hermana pequeña, y sólo quiere nadar, ser como un pez, y se pasa el día metida en la bañera, o en el río. 
El crítico Roger Ebert del Chicago Sun-Times escribió: "Winona Ryder, en otro de sus alienados papeles, genera verdadero carisma". No es extraño que la actriz fuese nominada a los Globo de Oro en la categoría de mejor actriz de reparto.

Noche en la tierra (1991), que dirige uno de los cineastas independientes con mayor apogeo en esta década, Jim Jarmusch, es otro título donde la artista realiza una interpretación nada convencional, una mujer taxista que quiere ser mecánica. El argumento pasa simultáneamente en diferentes ciudades del mundo, y en cada lugar tiene como eje central el diálogo entre un taxista y sus pasajeros. 
Reconozco que la película es extraña y oscurantista, pero soy entusiasta del cine indie, por lo que la recomiendo. 

Regresamos al terror fantástico-gótico, y en esta ocasión de la mano del gran director Francis Ford Coppola. ¿Adivináis de que película se trata? Pues sí, es Drácula de Bram Stoker, donde Winona Ryder hace un doble papel, el de Mina, una dama del siglo XIX, prometida de un abogado (Keanu Reeves) que sin saberlo hace tratos con el mismísimo conde Drácula, el vampiro de todos los tiempos, y que será seducida maléficamente por el Conde; y por otro lado es Elisabetha, la primera esposa de Drácula que murió de forma trágica. Es una versión de la novela de terror de Bram Stoker con una gran puesta en escena, un montaje que mezcla elementos fantasiosos con las diferentes caracterizaciones de Drácula (gran interpretación del actor Gary Oldman), preciosista en vestuario y localizaciones. La película de Coppola fue un gran éxito de público en todo el mundo, y ganó tres oscars. 

Winona Ryder hizo un papel en 1993 en el melodrama La casa de los espíritus, película basada en la novela de la escritora chilena Isabel Allende, y que narra la la historia de una familia de terratenientes antes y después del golpe de estado en Chile. La artista hace el papel de novia del capataz de las tierras del patriarca, un campesino pobre y revolucionario que no podía ser otro que Antonio Banderas (se supone que es el único que sabía hablar español). El elenco es de excepción, desde la madre de la familia que interpreta Meryl Streep, pasando por el patriarca, Jeremy Irons, y la hermana de éste, una beata recalcitrante, muy bien representada por Glenn Close. A pesar de todo, el filme no tuvo demasiada repercusión.

La siguiente película que vi de esta gran artista del cine independiente fue Reality bites, de la que ya hablé en la entrada sobre las mejores películas de rebeldía y esplendor de la juventud de los años 80 y 90.

Cierro la década y la filmografía que he visto de Winona Ryder, con la película Inocencia interrumpida (1999), donde la artista vuelve a interpretar a una adolescente internada en un centro psiquiátrico por su trastorno de personalidad suicida. Es una enferma hipersensible que se ve influenciada por las obsesiones y comportamientos violentos de otras chicas internas. Angelina Jolie hizo el papel de la amiga psicópata de Winona en este film, consiguiendo el Oscar a mejor actriz de reparto.  


A continuación, viene el grupo de las modelos más sexys que se convirtieron en actrices y triunfaron en el cine de los 90, y que además hicieron auténticos taquillazos en algunas de estas películas:


CAMERON DÍAZ

Cameron Díaz



Desde muy joven ya fue modelo para los grandes diseñadores como Calvin Klein o Levi´s, y aparecía en las portadas de revistas para adolescentes. Era un cuerpo con curvas, alta, y rubia con ojos claros, y eso era el valor más preciado de Cameron Díaz. Y por ese valor hizo su aparición en La máscara, dirigida en 1994 por Chuck Russell, como convidada de piedra sexy y provocativa.

Esa fue la primera ocasión que vi a la modelo, y creí que era muda. Realmente, hace un papel de maniquí andante, que acompaña al exagerado cómico caricaturesco Jim Carrey en una aventura fantástica, que mezcla dibujos animados con personajes de carne y hueso (cómo en Roger Rabbit). La escena del mambo que bailan Jim Carrey y Cameron Díaz, en el Club Coco Bongo, es hilarante, quizás el momento más divertido de toda la cinta. No sabemos si la presencia de la guapa y sensual modelo desconocida hasta ese momento ayudó a que fuera una película-cómic con la mayor recaudación nacional de ese año. 
Jim Carrey se consagró como actor de comedias (aunque sigo pensando que es exagerado, y gesticula hasta ponerte de los nervios). Cameron Díaz despegó en su carrera de actriz, sin dejar de ser modelo.

En Solo se vive una vez (1996) hace un dúo artístico con Harvey Keitel. Es una comedia negra, un thriller en el que a raíz de un hombre asesinado, se empieza a ver las verdaderas intenciones de los personajes que rodean al muerto: ni el juez es tan justo, ni su hermosa y joven esposa es tan celestial, ni el vecino es tan amigable. ¿Quién es el verdadero asesino del ex novio de la sensual ama de casa? No se puede descubrir hasta el final. 

El estrellato definitivo llegó en 1998 con dos comedias negras y surrealistas, en las que Cameron Díaz tiene prácticamente el papel principal. Una era Very Bad Things, del director Peter Berg. Es una sucesión de catastróficas y macabras experiencias, que van in crescendo a medida que los personajes se van complicando más y más, para acabar en una mezcla de violencia, sexo, accidentes y humor sádico. Todo por celebrar la mejor despedida de soltero del novio de Cameron Díaz en el filme. 
Más que una boda, parece un funeral. Aparece Christian Slater, como el amigo más violento y desequilibrado del novio (Jon Favreau). 

El otro éxito fue Algo pasa con Mary, co-protagonizada por Ben Stiller y Matt Dillon, un guión surrealista y gamberro de los que ya nos tienen acostumbrados los hermanos Farrelly. Cameron Díaz fue nominada a los Globo de oro por su actuación como mejor actriz de comedia/musical.

ANDIE MACDOWELL


Andie MacDowell

Modelo y actriz veterana norteamericana. Al igual que Cameron Díaz, empieza su carrera de pasarela con L´Oréal y Calvin Klein. 
En 1989 Andie MacDowell triunfaba en la película Sexo, mentiras y cintas de vídeo, dirigida por Steven Soderbergh, actuando con importantes actores del panorama cinematográfico de los 80 y 90: James Spader y Peter Gallagher. Su actuación le valió para demostrar que no era solo una mujer atractiva, sino que se le daba bien el cine controvertido.
Al año siguiente, volvía a ganarse al público y a la crítica en su papel protagonista junto al histriónico actor francés, Gerard Depardieu en Matrimonio de conveniencia, de Peter Weir. El necesita la tarjeta verde de residente para trabajar en Estados Unidos, pues es francés y por tanto, considerado inmigrante. Ella necesita alguien para compartir piso, pero el requisito es que solo lo alquilan a matrimonios. Con una boda por conveniencia, cada uno consigue su objetivo. A partir de ahí empieza la comedia de enredo. Película con dos Globo de oro, y el guión nominado a los premios de la Academia. Es divertida y se puede pasar un buen rato. 
En Vidas cruzadas (1993) comparte elenco con todas las actrices que he mencionado anteriormente, y es protagonista de uno de los dramáticos relatos cortos que la conforman.

Finalmente, en 1994 Cuatro bodas y un funeral la catapultaría al estrellato. Su partenaire, Hugh Grant y la aparición estelar de Kristin Scott Thomas, hacen un elenco guapo, irónico, y bien conjuntado. Si queréis saber algo más de la cinta, lo podéis leer en la filmografía que he hecho de Kristin Scott Thomas. 

En 1996 hizo una comedia bastante mediocre y disparatada, sobre la clonación. Mi mujer, mis dobles y yo, es el experimento de un científico que clona a un Michael Keaton, para que pueda satisfacer a su esposa (Andie MacDowell), estar más por su hija y dedicarse de lleno a su trabajo. El problema es que con tantos clones actuando a su antojo, no se sabe quien es el verdadero marido, ni quien se acuesta con la esposa, o si alguien se ha percatado de la múltiple clonación. Es una película simplista, que llega a cansar con tantos personajes iguales haciendo banalidades diversas.


KIM BASINGER



KIM BASINGER

En los años 90, este mito erótico y actriz taquillera, que había empezado como sus colegas de modelo de alta costura, ganó el Oscar a la mejor actriz de reparto, por su papel de prostituta, al más puro estilo Verónica Lake, en el film noir de Curtis Hanson,  L.A. Confidencial (1997). 
Es una película que mezcla el thriller policíaco y el cine negro de los años 50, pero realizada en los 90, lo que se conoce como neo-noir
La trama trata sobre unos crímenes que involucran a tres policías -grandes actores, Kevin Spacey, Kurt Russell y Guy Pearce-, a un periodista de cotilleo (Danny De Vito) y a una prostituta de un club de alterne, en la que cada profesional va caracterizada como una actriz de la época de oro de Hollywood. 
Kim Basinger que transpiraba sensualidad por los cuatro costados, el papel le vino como anillo al dedo, y fue como una especie de oasis en su carrera como actriz, ya que casi todas las películas que ha interpretado no llegan ni a un 5 de media. De hecho es la reina de los Razzies como peor actriz de los 90.

Pero nadie se perdió su streaptease y sus juegos sexuales con Mickey Rourke en Nueve semanas y media (y eso que él no la soportaba, quien lo hubiese dicho) ni su interpretación de la novia del primer Batman de la saga de los 80 (Michael Keaton), dirigida por Tim Burton, y acosada por el joker más histriónico de todos, Jack Nicholson.

Junto a Richard Gere y Uma Thurman participó en una especie de psico-thriller erótico, titulado Análisis final (1992), que nada tiene que ver con otros filmes de la misma temática (mujeres maltratadas, psiquiatras, asesinatos, abusos, doble personalidad, sexo, etc). 
No se crea el clímax de suspense que se pretende, ni engancha al espectador, ni se entiende el argumento ni a los personajes. Pero si queréis ver a la sex-symbol en plan hot con Richard Gere, entonces es la película que esperabáis.

Robert Altman le dio un pequeño papel en su Prêt-a-porter (1994) -se supone que por tener tablas en lo de ser modelo-, igual que hizo con Julia Roberts, Sophia Loren y otras sexsymbol del mundo de la moda y el cine. La película, con tantos personajes, tantas top models, diseñadores, actores, y figurantes, mezclado con un asesinato, no llega a ser la película satírica o de humor negro que el gran director de Vidas Cruzadas y M.A.S.H. habría ideado. Kim Basinger pasa desapercibida, pero sigue siendo una de las artistas más sexys de los años 80 y 90. Por cierto, fue chica Bond en Nunca digas nunca jamás (1983), junto a Sean Connery. 


UMA THURMAN



Uma Thurman

La musa de Quentin Tarantino, Uma Thurman empezó siendo modelo profesional adentrándose en el mundo del celuloide en 1988. Ese año la vi por primera vez en la película Las aventuras del Barón Münchausen (dir. Terry Gilliam), en la que aparecía como la diosa Venus, semidesnuda, con un cuerpo esbelto, muy alta y rubia, y con unos ojos azules rasgados, piel de porcelana y labios carnosos. 
Una mezcla entre inocencia y erotismo, que le valió para interpretar uno de los primeros papeles que le darían fama mundial en Las amistades peligrosas, una virginal dama de la nobleza francesa del S.XVIII, seducida por el libertino Valmont (John Malkovich). Junto a ella, otra bella actriz, Michelle Pfeiffer, de la que hablé en la pasada entrada de actrices destacadas de los años 90.  

Uma Thurman volvió a actuar con John Malkovich en Jennifer 8, un thriller sobre un asesino psicopático y una testigo que es invidente. El detective encargado de pillar al asesino es Andy García, que no podrá evitar enamorarse de la guapa cieguita, representada por Uma Thurman. Es una película que te provoca aburrimiento, a pesar de los sobresaltos, ya que la actriz no puede ver si tiene cerca al asesino, pero el espectador sí. De todas formas, es un thriller cuyo argumento se ha podido ver en otros filmes de serie B.

Después de algún que otro tropiezo, Uma Thurman consiguió el papel de su vida, en la película de culto más taquillera de uno de los directores iconos del cine contemporáneo. Pulp Fiction (1994), dirigida por Quentin Tarantino, la encumbró al puesto de las actrices más valoradas, con un éxito de taquilla de más de 107 millones de dólares. Compartiría el estrellato con John Travolta, Samuel L. Jackson y Bruce Willis, entre otros intérpretes. Obtuvo una nominación al Óscar como mejor actriz de reparto y se convirtió en una diosa para Tarantino.

Del boom de Pulp Fiction, la actriz pasó a actuar en una comedia romántica de poca monta, La verdad sobre perros y gatos (1996) en la que hacía de modelo rubia tonta y exuberante, vecina de la protagonista, una locutora especializada en animales domésticos poco agraciada (papel que realiza Janeane Garofalo). La taquilla fue cuantitativa, aunque la película está llena de tópicos típicos.

No volví a ver a Uma Thurman hasta el estreno de Batman & Robin (1997), la cuarta entrega de la saga de películas adaptadas del cómic del héroe murciélago. 
A diferencia del gran éxito de la Catwoman sexy interpretada por Michelle Pfeiffer en 1992, y de la que hablé en la anterior entrada (si os interesa la filmografía que he visto de Michelle Pfeiffer, podéis dirigiros directamente por el enlace que os dejo), el papel de malvada Hiedra Venenosa de Uma Thurman fue muy criticado e incluso se hizo escarnio de su interpretación. Algún crítico tachó de "mezcla de femineidad con el afeminamiento de un travesti" a la actuación de Thurman. En definitiva, toda la película en sí fue un disparate, con una estética y un vestuario freak, (peor que el de las serie del cómic de los años 50), unos actores que no daban la talla (Alicia Silverstone, como Batgirl, recibió el Razzie a peor actriz de reparto) y fue el final de la saga Burton/Schumacher. Está considerada una de las peores película de superhéroes de todos los tiempos.

No puedo opinar sobre Gattaca, la película de ciencia ficción que la artista interpretó junto al que sería su marido, Ethan Hawke, ya que no la he visto. Por eso, me voy a la última película en la que actuó antes de dedicarse a ser madre full-time. Me estoy refiriendo a la adaptación de Bille August de la novela de Víctor Hugo Los miserables, estrenada en 1998, y que representó una vuelta a la calidad interpretativa de la guapa actriz.


GEENA DAVIS

Geena Davis

De ser modelo en la prestigiosa marca de lencería Victoria´s Secret a ganar un Oscar como mejor actriz de reparto en una película del director Lawrence Kasdan, El turista accidental (1988), en donde Geena Davis demostraba sus dotes artísticas, realizando el papel de una mujer sencilla y óptimista, alegrándole la vida a un William Hurt aburrido y melancólico.

En 1991 Geena Davis fue escogida para hacer de Thelma, una guapa esposa maltratada por un marido machista y violento. Junto a ella, Susan Sarandon conformaría el dúo realizando el papel de Louise, en la película Thelma y Louise, dirigida por Ridley Scott
Es una de las películas más famosas y con más lecturas de los años 90. Unos la consideran un canto a la libertad, otros como una reinvidicación feminista, otros la tachan de exaltar la violencia y el uso de armas, algunos de misógina, o de dimensión lesbiana. Sea como sea, es un icono cinematográfico de la década, y ofreció a Davis una nueva nominación al oscar como mejor actriz de reparto. 

El éxito no es eterno y en 1992 vinieron dos comedias de menor trascendencia. Ellas dan el golpe (dir. Penny Marshall), en la que la actriz forma parte de un equipo de béisbol femenino en 1943, con un entrenador cínico y ebrio (papel de Tom Hanks) y unas compañeras de equipo muy "peleonas" (Madonna, Rosie O´Donell), en unos años en que los hombres estaban luchando en la guerra, y la liga de este deporte tan patriótico estaba estancada. 
La otra película que protagonizó ese mismo año es una comedia de enredo, Héroe por accidente, protagonizada principalmente por Dustin Hoffman. La actriz hacía de periodista junto con Andy García y Chevy Chase. El director es el británico Stephen Frears. 

Cuando se casó con el director Renny Harlin, éste le dio el papel principal -naturalmente- en dos de sus películas menos exitosas. En La isla de las cabezas cortadas (1995), es Morgan Adams, la hija de un pirata, que a la muerte de éste, se hace cargo de toda una tripulación de filibusteros, y se encarga de sofocar un motín, y lucha contra su oponente por un trozo de mapa del tesoro. Una excentricidad que tuvo muchas críticas y que fue un fracaso de taquilla, además de una mala prensa para Geena Davis. 

A pesar de ello, volvió a decir que sí a Harlin, interpretando un doble papel en otra de sus películas. Memoria Letal (1996), donde interpreta a una sádica mercenaria que padece amnesia, y vive como cariñosa madre y profesora de un pequeño pueblo; un día contrata a un detective (Samuel L.Jackson) que le ayudará a recordar lo que sucedió en el pasado. Lo mejor de todo es la transformación que va adquiriendo la actriz, en su comportamiento, la vestimenta, los gestos, el peinado, pasando de la buena esposa y madre a la asesina que había sido antes de perder la memoria. 
La película tuvo una elevada taquilla, pero una baja consideración por parte de los críticos. 


LIV TYLER
Liv Tyler

Además de belleza, piernas kilométricas y sensualidad, Liv Tyler lo tenía todo para poder entrar fácilmente en el mundo artístico. Un supuesto padre famoso, Steven Tyler, cantante del grupo de rock Aerosmith, y una madre modelo, le sirvieron de puerta de entrada directa al mundo del espectáculo, empezando una carrera de modelo, y apareciendo en vídeos musicales, el primero de ellos con una canción compuesta por el mismo vocalista Steven Tyler, hasta ese momento desconocido padre de la actriz. 

Dejó de ser modelo, y en 1994 hizo su aparición en la gran pantalla en un thriller de Bruce Bereford, Testigo en silencio. El filme no tuvo buena acogida por el público, pero la belleza de Liv dejó huella. 
The Wonders (1996) fue otra de las películas en las que la modelo, convertida en actriz, destacó por su juventud y su preciosa presencia. También tuvo la suerte de contar con un gran actor que en esta ocasión, se puso tras la cámara: Tom Hanks.
Ese mismo año triunfó con su papel principal de una adolescente que ha perdido a su madre, y se va a la Toscana, porque quiere saber quien es su verdaderao padre (en cierta manera, autobiográfico). Allí despertará al deseo sexual. Belleza robada, dirigida por el controvertido Bernardo Bertolucci, le dio una gran popularidad y tuvo un importante reconocimiento por parte de la crítica. 

Desde 1997 hasta finales de siglo XX, hizo alguna película más (Cookie´s Fortune, Onegin), siempre como actriz de reparto, y de éstas, solo he visto Armaggedon (1998), filme del que ya os comenté el argumento, cuando desarrollé la filmografía de Bruce Willis, que es el protagonista principal de esta cinta de ciencia ficción.


ASHLEY JUDD

Ashley Judd

Aunque no es una actriz que se haya prodigado demasiado, pertenece al grupo de modelos que en los 90 tuvieron la suerte de encontrar al poco tiempo su oportunidad de pasar a trabajar en el cine. Ashley Judd consiguió su primer papel como actriz figurante, en la serie Star Trek: La nueva generación (2 episodios, 1991). 
El reconocimiento de la crítica y del público en general le llegó con su intervención en el thriller de acción Heat (1995), dir. Michael Mann, en la que tuvo la suerte de trabajar con dos de los grandes actores de todos los tiempos: Robert De Niro y Al Pacino. Uno es el jefe de una banda criminal (De Niro) y Pacino es el polícia, que intentará frustrar los planes de un gran atraco que ha planeado su opuesto. Recuerdo una tensión violenta, cuando se enfrenta la banda con la policía, y hay fuego cruzado, y no sabes quien va a ser el primero en morir, si el criminal o el policía, o algún miembro de la banda, y quien va a resultar herido. Son unas escenas de mucho impacto. Ashley Judd hace un papel secundario, pero no obstante, el sufrimiento que pasa ya le valió buenas críticas. 
También hizo una pequeña aparición en la película independiente de Wayne Wang, Smoke, una cinta que transcurre en un estanco, en donde los protagonistas van explicando sus tristezas, anhelos, miedos y secretos al dueño, creándose un vínculo entre ellos. 

En 1997 protagonizó junto al oscarizado actor Morgan Freeman un psico thriller dirigido por Gary Fleder, que en este país se tituló El coleccionista de amantes. Un filme al estilo de El coleccionistaEl silencio de los corderos, con psicópata que rapta y colecciona mujeres jóvenes, y la presencia de una psiquiatra (Ashley Judd) que ayuda al detective (Freeman) a encontrar al perturbado sociópata, ya que ella fue una de las víctimas que pudo escapar de las garras del coleccionista de mujeres.

La última película de los años 90 que vi de esta actriz fue Doble traición (1999), nuevamente un thriller sobre una mujer acusada de cometer el asesinato de su marido, que cuando sale de prisión descubre que la muerte fue preparada metódicamente por el esposo, para quedarse con su hijo y con el dinero. A partir de ahí, su objetivo será demostrar la verdad y recuperar a su hijo. Aunque consiguió subir al puesto número uno en el ranking de taquilla de ese año, la película carece de emoción, y es bastante previsible.