2015-09-09

12 años de Hitchcock en Technicolor

Alfred Hitchcock
Collage Big Hitchcock, de Anna Hernandez


Los años 50 fue la década de los grandes cambios estructurales en los estudios de Hollywood, además de las innovaciones técnicas, como las grandes superproducciones en Technicolor y en 3D. Y fueron los años de mayor prestigio de algunos directores, guionistas y productores. En este caso nos referimos al mago del suspense, Alfred Hitchcock

Alfred Hitchock llegó a Hollywood de la mano de Selznick, que no sólo le ofreció los medios necesarios para lograr fama internacional, sino que también le proporcionó los mejores actores y actrices, y argumentos, que lo catapultarían al éxito y más allá. 

Como os decía al principio, la prolífica obra de Hitchcock se concentra a finales de los años 40 hasta finales de los años 50, que es la década que analizo en esta entrada. Creo que de esta etapa, he tenido la suerte de no dejarme ninguna película por ver -o quizás me falten dos o tres-, y puedo afirmar que todas ellas tienen la marca "Hitchcock": 

-te mantienen en vilo hasta el final, tienen el toque de humor inglés del director, 
-los actores y actrices son las megaestrellas de esos fructíferos años en Hollywood, 
-y los guiones son inmejorables (no olvidemos que la esposa del Hitchcock, Alma Reville, aunque estuvo siempre en la sombra, fue clave para el buen desarrollo de los argumentos de todas estas obras memorables).

Después del gran éxito obtenido en 1940 con Rebeca  (hecho que no se lo esperaba ni él mismo, ya que tuvo que batallar con una inexperta Joan Fontaine, y con unos actores demasiado "british", como era el caso de Laurence Olivier; también con la terrible situación de la guerra incipiente, y con otros problemas del rodaje). Pues a pesar de los pesares, Rebeca ya le dio premios de la Academia, y una fama en América que duró más allá de los años 50 y 60, bueno, de hecho, una fama que perdurará, pues se convirtió en un icono del cine de misterio de todos los tiempos. 

No olvidemos, que después vino la excelente película Recuerda (1945), interpretada por Ingrid Bergman y Gregory Peck, y que aparece en el post de películas estrenadas entre 1939 hasta 1945.

Encadenados Cary Grant Ingrid Bergman Claude Rains Louis Calhern Alfred Dir. Hitchcock 1946 Thriller EE UU

Hitchcock resume esta película diciendo "todo vale en el amor y en la guerra". Y es que este thriller de 1946, donde volvió a juntar a Grant con Bergman, es una historia de amor y de espionaje en tiempos de guerra. 

Nuevamente, está presente el suspense, debido a la situación que tiene que padecer la protagonista, Alicia (Ingrid Bergman) una mujer que ha de casarse con su enemigo (Claude Rains) para espiar los planes de los nazis. Por otro lado, está Cary Gran un agente de la CIA que logra salvar de un desenlace fatal a la bella Alicia. 

Los juegos de cámara, acercándose lentamente a objetos clave, es muy hitchcockiano, ofreciedo más tensión a la escena. También lo es que el espectador sabe lo que está sucediendo y Hitchcock juega con sus sentimientos. El público interactúa constantemente. Los papeles de Grant y Bergman, y del nazi villano de Rains son muy convincentes, y Bergman se muestra tal y como es: sencilla, bella, realista, sensual y pletórica.
Encadenados


El proceso Paradine Gregory Peck Alida Valli Charles Laughton Louis Jourdan Dir. Alfred Hitchcock 1947 Thriller EE UU
Paradine

Esta cinta fue un fracaso para Selznick, el productor, que ya veía fallos en el argumento irreparables desde un principio. Este guión se rehizo varias veces, así y todo, fue un fiasco en la filmografía del gran maestro del misterio. Lo malo fue que había muchas escenas que transcurrían en un largo juicio, lleno de diálogo, pero sin acción, y eso llegaba a cansar al espectador. Los actores, para Hitchcock tampoco fueron los adecuados. Se salvaba Gregory Peck en el papel de abogado defensor, pero el actor que quería Hitchcock al iniciar el rodaje era Laurence Olivier, y eso fue otro punto negativo para la película. La enigmática Sra.
Cameo del maestro de suspense
Paradine era una actriz italiana, Alida Valli, que sustituyó a Ingrid Bergman, pero no estaba a su altura. Para completar el desastre, le ofrecieron el papel de hombre rudo a un Louis Jourdan, que más bien era un figurín con modales de alta alcurnia. La gracia recaía en Laughton como juez y en Ethel Barrymore; el papel de esposa engañada que interpreta Anne Todd también es generoso y creíble. El guión es lioso y el desarrollo claustrofóbico.

La soga James Stewart John Dall Farley Granger Cedric Hardwicke Dir. Alfred Hitchcock 1948 Thriller EE UU
La soga
Otro gran titulo que se añade a los mencionados anteriormente. Después de los nefastos resultados de El proceso Paradine y de dejar a Selznick, Hitchcock ya había ganado bastante dinero para montarse su propio chiringuito independiente, la Transatlantic Pictures junto a su colega, Sidney Berstein. Con su nueva firma, producirá películas tanto en Gran Bretaña como en los EEUU. 

Empezamos diciendo que: 

La soga fue la primera película que Hitchock rodó en Technicolor y con unas técnicas que él mismo deseaba hacer hacía tiempo, con trucos y juegos de ilusionista. 

Al ser su primera experiencia con el color, también tuvo que rehacer varias veces algunas tomas, pues los colores eran muy exagerados (por ejemplo, un amanecer que parecía una naranja valenciana). 


Es una obra basada en un caso criminal, el de Leopold-Loeb: dos estudiantes homosexuales (que no se podía dejar claro en ese momento), Shaw (Dall) y Philip (Granger) asesinan a un compañero de estudios, únicamente para hacerlo servir como un desafío intelectual, y ver como les afectaba emocionalmente. Nuevamente, el maestro Alfred jugando con las emociones humanas. Los dos asesinos pondrán a prueba a un invitado (James Stewart) a una fiesta que celebran en su casa, que resulta ser un experto profesor en psicología criminal. Se entabla un juego de pistas entre los asesinos y el criminólogo, hasta que éste último descubre el atroz y morboso homicidio.

El hecho de hacerse en plano de salón, como si estuvieran actuando en una sitcom, fue un gran éxito. No es de sus mejores películas, pero sí que obtuvo mérito el tratamiento del color, y el montaje de escenas individuales de corta duración, unidas sin que se se apreciase el intervalo de corte.

Atormentada Joseph Cotten Ingrid Bergman Michael Wilding Margaret Leighton Dir. Alfred Hitchcock 1949 Thriller Reino Unido
Atormentada
Quiso ser pero no fue. El nuevo intento para meterse a Hollywood en el bolsillo con su nueva productora independiente, quedó en un drama de época que no mostraba el talento del maestro del suspense, pues carecía de interés. Atormentada, según dijo Hitchcock después, fue una insistencia para trabajar con la actriz del momento, Ingrid Bergman, ya que se la disputaban todos los estudios. Pero su afán de vencer sobre los otros, le fue a la contra. 

La película se salvó por el vestuario, la fotografía, y la actuación de una atormentada Ingrid Bergman, a la que su marido cruel (Cotten) la intenta volver loca con conjuros, y cabezas de jívaros, juntamente con la malvada criada (supuestamente, la amante) -algo tenía Hitchcock contra las criadas-, interpretada por Margaret Leighton, y un cortés Michael Wilding que es el caballero salvador de la desdichada dama. No sé si reir o llorar.

Hitchcock seguro que lloró, se quedó sin dinero, el banco tuvo que acabar pagando este drama, fue el fin de Transatlantic Pictures. Los impulsos casi nunca llevan a buen puerto.



Extraños en un tren Farley Granger Ruth Roman Robert Walker Leo G. Carroll Dir. Alfred Hitchcock 1951 Thriller EE UU

Y a toda máquina llegamos a Extraños en un tren, que ya fue considerado uno de los mejores thrillers. La ironía es que para Hitchcock aún le faltaban algunos elementos para ser verdaderamente una obra bien realizada (por ejemplo, los diálogos eran un poco simplistas, como si faltase un buen guionista, y aunque seguía fielmente el libro de Patricia Highsmith, quedó un guión meramente aceptable). Para colmo, la Warner que financiaba el proyecto, le impuso a Farley Granger como actor principal, pero en Extraños en un tren se necesitaba un hombre deportista con más presencia y músculos de tenista, 
Extraños en un tren

y Granger era físicamente lo opuesto. Ruth Roman era la primera dama de la Warner y Hitchcock de nuevo tuvo que claudicar. 

Algunos críticos dijeron que la trama no era creíble, pero a mi me parece que es original y crea el ambiente de thriller al que nos tenía acostumbrados en anteriores filmes. Como novedad, la hija de Hitchcock, Patricia tuvo un pequeño papel en esta película. Objeto clave: la cámara jugando con los zapatos de los protagonistas. Otra curiosidad: esta película sirvió de inspiración años más tarde para Danny DeVito con su comedia negra "Tira a mama del tren" (1987).

¿Sabéis que Hitchcock aparecía en un momento de la película? A ver si adivináis en que escena y qué hacía exactamente en ella.


Yo confieso Montgomery Clift Anne Baxter Karl Malden Brian Aherne Dir. Alfred Hitchcock 1953 Thriller EE UU

La culpabilidad y el asesinato calculado son temas recurrentes en las obras de Alfred Hitchtcock. Por ejemplo, en Yo confieso aún es mayor el grado de importancia de la culpabilidad para dar más énfasis a la trama, sobre todo porque el protagonista es un sacerdote (Montgomery Clift) que por secreto de confesión no puede delatar a un asesino, que a su vez le chantajea por una vez que tuvo un romance con una mujer casada (Anne Baxter) antes de ser cura. La culpa del hombre religioso le corroe por dentro. 
Yo confieso

El director tenía una formación jesuítica que le había marcado su educación y su forma de ver la relación de la sociedad hacia la figura de Dios. Por eso se atrevió a realizar este nuevo thriller. 

Pero el público que no era católico no entendía porque el sacerdote no confesaba su inocencia. Ese ya fue un punto comprometido del film. Los actores tampoco fueron los acertados: Montgomery era demasiado del Método, exageradamente tétrico, y a Anne Baxter, según Hitchcock, no le pegaba el papel de mujer de alta sociedad quebequense. 

La película está rodada en exteriores, concretamente en Quèbec (Canadá). A pesar de todo el montaje, el resultado fue un fracaso en taquilla y la vuelta de Hitchcock a territorio conocido, en su siguiente película:

Crimen perfecto Ray Milland Grace Kelly Robert Cummings John Williams Dir. Alfred Hitchcock 1954 Thriller EE UU

Basada en una obra teatral, es uno de los thrillers con momentos de terror hasta ahora mejor adaptados y dirigidos por Hitchcock. 

Originalmente, se había rodado en 3D, ¡sí no os extrañe, en 3D!. Pero el público se quejó de la incomodidad de tener que llevar las gafas de cartón nada cómodas en toda la proyeccción, y se volvió a proyectar en formato Naturalvisión. Además, para el director fue una adaptación muy rápida: en menos de dos meses se había acabado de rodar. 

Bien sabemos que se trata de un playboy Tony Wendice (interpretado por Ray Milland) que planea el asesinato de su rica esposa Margot (la mítica Grace Kelly), ya que sospecha que está enamorada de un antiguo amigo escritor americano (Robert Cummings); si se divorcian, eso le dejaría sin herencia. Por este motivo, trama un asesinato con todos los detalles bien estudiados y chantajea al capitán Lesgate (Anthony Dawson) con unos asuntos ilegales que lo salpicarían. 
Crimen perfecto
Para alguien que no la haya visto -que ya es extraño-, el clímax de la película se sitúa en el momento del crimen, que es de lo mejor que se haya rodado en planos cortos; hay tensión, la cámara enfoca los objetos clave, y las expresiones de horror de la actriz. Es fantástica. No os cuento el final, pues vale la pena verla de principio a fin. 

El mejor papel fue el de Ray Milland como siniestro marido fantasmón, aunque sin desmerecer a Grace Kelly -su primera filmación de las tres que hizo con Hitchcock-, que está equilibrada y sin excesos. Cummings demostró ser un actor competente (el director pensaba que tenía un rostro cómico, pero resultó estar muy metido en el papel de amante preocupado y lógico de Margot).



La ventana indiscreta James Stewart Grace Kelly Raymond Burr Thelma Ritter Dir. Alfred Hitchcock 1954 Thriller EE UU

"Voyeurismo" en su máxima expresión, en esta magistral película interpretada por James Stewart y Grace Kelly
Voyeurismo
La ventana indiscreta
Hitchcock ya era un voyeur y en este film lo demuestra: la cámara espía en secreto y con curiosidad morbosa los secretos de los vecinos del bloque de enfrente. Todo sucede en un único decorado, igual que en Crimen perfecto, pero da la sensación que saltamos por la ventana y que la cámara nos lleva a las casas de esos desconocidos. 

El argumento trata de un reportero gráfico L.B. Jeffries (Jeff para los amigos), interpretado por James Stewart, que a causa de una mala caída tiene que permanecer con la pierna escayolada y en silla de ruedas. Como se aburre más que una ostra, empieza a hacer de "voyeur" con el teleobjetivo de su cámara; desde su ventana puede ver el edificio de enfrente, que da al patio trasero de un bloque de edificios de Greenwich Village,  y observar de cerca la vida privada de los vecinos que lo habitan. 
Sigue sus rutinas, los paseos a sus perritos, sus labores cotidianas, ...Stop: el objetivo de la cámara observa especialmente a un vecino, Lars Thorwald (Raymond Burr) que pelea con su esposa muy a menudo, y un día a Jeff le parece intuir que la ha asesinado.
Grace Kelly

En este punto, entra en escena su novia Lisa Fremont (Grace Kelly), una belleza a la que es difícil dejar de mirar, pero Jeff no está para su novia. Le cuenta lo que ha visto con seguridad, y Lisa no le cree al principio, pero la morbosidad puede con ella. Ya son dos los que observan todas las ventanas más interesantes, buscando pruebas para inculpar a Lars del asesinato. Cada vez más ansioso (y el público también), Jeff intenta convencer a un amigo policía, Tom Doyle (Wendell Corey) de que Lars es un asesino, pero Tom no comparte su punto de vista, vamos, que es un poco corto de miras, y no sigue el caso.

Meterse en la vida de los demás y chismorrear, le acaba pasando factura a cualquiera. 
Lars se da cuenta de que ha sido descubierto, y va a casa de Jeff para matarlo también, pero tras el forcejo desigual, la policía llega a tiempo de salvar la vida a Jeffries. El humor negro -incluso, sádico- hitchcockiano es que en la pelea, Jeff se fractura la otra pierna. No hay que meter las narices donde no importa, para no salir mal parado.
Es una obra magistral, y cada personaje representa una debilidad humana: Lisa es superficial y más bien tiene deseos humanos; Jeff es idealista y necesita ayudar, aunque no se lo hayan pedido; y la enfermera (Thelma Ritter) es la consejera realista, que le dice a la cara el cariz que van a tomar las cosas. 
Grace Kelly se había convertido en su actriz rubia favorita -eso sí, rubia como le obsesionaban a Hitchcock-.

Hay que tener cuidado con lo que encierra una ventana indiscreta.



Atrapa a un ladrón Cary Grant Grace Kelly Brigitte Auber Jessie Royce Landis  Dir. Alfred Hitchcock 1955 Thriller romántico EE UU
Champagne Hitchock fue el sobrenombre de esta película de 1955, que después de La ventana indiscreta, no estaba a la altura de su predecesora y pasó a la historia como un título menor. Sin adentrarnos demasiado en la sinópsis, cabe destacar la ironía del director, al presentar la preocupación de un famoso ladrón de joyas apodado "El Gato" (Cary Grant), cuando se entera por la prensa que alguien le está imitando con su misma técnica, robando a mujeres ricas de la Riviera francesa. Un ladrón preocupado por otro ladrón competitivo, ya es un punto de sarcasmo propio de Hitchcock. 

A partir de aquí aparece otro elemento usado por el maestro: las persecuciones por los tejados, y la fotografía ágil, imitando los movimientos de un gato, con sombras inquietantes. 

Grace Kelly brilla por sí sola: pasa de ser la frígida rubia de clase alta, que nunca se despeina, a una ardiente enamorada capaz de ayudar al ladrón John Robie "El Gato" a atrapar a ese otro supuesto "ladrón de joyas". Un mero entretenimiento, opinaron los críticos. Pero para los espectadores americanos, la crítica no fue útil, y el film tuvo unos beneficios de casi 5 millones de dólares. 

Hitchcock supo "atrapar" el éxito otra vez.

El hombre que sabía demasiado James Stewart Doris Day Brenda de Banzie Bernard Miles Dir. Alfred Hitchcock 1956 Thriller EE UU

En 1934, Alfred Hitchcock había hecho El hombre que sabía demasiado en Inglaterra, y evidentemente con actores del calibre de Peter Lorre, y aunque fue una buena película, el remake americano, protagonizado por James Stewart y Doris Day en 1956, fue muy superior. 
Nos viene a la memoria la banda sonora, con la canción que interpretaba Doris Day, "That´s will be, will be?", que no era sólo una simple tonada, sino que era la clave, la forma en que una madre encuentra a su hijo secuestrado por unos espías, mientras realizaba un viaje de turismo por Marruecos con su esposo (Stewart). 

El film contiene escenas de pánico por parte de los padres que buscan a su hijo con desespero (James Stewart está magistral en su papel de doctor que "sabe demasiado" sobre el homicidio de un diplomático, y que por ello, como chantaje, raptan a su hijo). Y la agradable pareja de ingleses, que en realidad son los espías chantajistas (Banzie y Miles), en esa doble faceta, están geniales. Un excelente thriller que iba llevando a Hitchcock a la madurez fílmica completa. La canción obtuvo un Oscar. 


Falso culpable Henry Fonda Vera Miles Anthony Quayle Harold J. Stone Dir. Alfred Hitchcock 1956 Thriller EE UU

El tema recurrente del personaje que es confundido por otro, vuelve a repetirse en Falso culpable. Pero de una forma mucho más dramática, ya que tanto Henry Fonda (un músico de jazz que, por error, lo encarcelan pensando que es un atracador de bancos) como su esposa en la película (Vera Miles), pasan un calvario para demostrar su inocencia. Es un sufrimiento, que no tiene nada que ver con las películas anteriores del director. Incluso llega a un extremo de que todo está perdido. Y Vera Miles acaba encerrada en un psiquiátrico. Además del argumento tan desolador, la película está rodada en blanco y negro, y es una epecie de documental, ya que está basada en una historia real, la del músico Manny Balestrero. 
falso culpable


Vértigo  (D´entre les morts) James Stewart Kim Novak Henry Jones Barbara Bel Geddes Dir. Alfred Hitchcock 1958 Thriller EE UU

Es sin duda una de las mejores películas de Hitchcock, donde se hace evidente la obsesión del director por mostrar los traumas psíquicos que encierran todos sus personajes (en Encadenados, fueron los miedos de Gregory Peck, en la ventana indiscreta el voyeurismo enfermizo de James Stewart; en la soga el sadismo de los dos asesinos universitarios.  Y así seguiríamos analizando, pero mejor que lo hagan los expertos. 

En esta película, el protagonista es un polícia retirado (James Stewart) a causa de su acrofobia: miedo a las alturas, que le causó un trauma cuando estaba de servicio. El personaje, John Ferguson ahora se dedica a hacer trabajos de detective privado. Un amigo, Gavin Elster (Tom Helmore) le solicita que vaya tras la pista de Madeleine, su esposa (la rubia platino Kim Novak), pues cree que tiene una neurosis que le hace pensar que está poseída por el espíritu de una tía que se suicidó. Otro tema de psicoanálisis.
Stewart/Ferguson la sigue, y la encuentra flotando en el río. Ha intentado suicidarse. La saca del agua, y se enamora obsesivamente. Todo esto va creando una tensión en el espectador, tan bien dirigida por la maestría de Hitchcock, y por el gran papel que interpretan James Stewart y Kim Novak. La trama sigue, se complica, vuelve a haber un suicidio, y está vez Madeleine cae de una torre, pues John debido a su vértigo no es capaz de subir para salvarla. 

La trama va in crescendo, cuando James Stewart conoce a una mujer que es igual que Madeleine, pero morena y más chabacana, llamada Judy (que es Kim Novak representando a otra mujer). John no se puede creer el parecido tan grande entre Judy y Madeleine, y vuelve a surgir otro tema psicológico: querer hacer el amor con la mujer muerta (hace vestir y teñirse a Judy, como si deseará la reencarnación de la amada fallecida). Eso es necrofilia. El suspense se eleva cuando Hitchock nos muestra al público que Judy es la misma persona que Madeleine, y deseamos que también lo sepa Ferguson, pues ha sido utilizado por esta mujer. El final esta muy bien trabajado, pues se manifiestan las sensaciones de vértigo del protagonista, y esto se consigue con el travelling: movimientos hacia atrás y hacia delante de las cámaras. 



Con la muerte en los talones Cary Grant Eva Marie Saint James Mason Martin Landau Dir. Alfred Hitchcock 1959 Thriller EE UU

Y con este título, pongo punto y final a las películas que he visto, y que pertenecen a una época dorada para Hitchcock y para el cine en general. 
Es un film que acoge todos los géneros: es un thriller, nos mantiene en suspense, vuelven a acusar al hombre equivocado (Cary Grant vuelve a estar magistral), la acción es trepidante, nos inquieta, nos produce miedo, pero también tiene el humor irónico de Hitchcock, y el de Grant. Y como no, tiene romanticismo: Eve Marie Saint es otra rubia vulnerable a los encantos del protagonista, y a la vez le esconde un secreto. Los dos pasan auténticas odiseas hasta el final de la película. Recordemos algunas escenas inolvidables: el avión fumigador persiguiendo a ras de suelo a Cary Grant, que ve como tiene "la muerte en los talones"; y un tren que entra en el agujero de un túnel, en el momento de intimidad de los dos actores, con simbología sexual 100%.
Cary Grant