2015-07-22

Mad Men en mis noches de insomnio



MAD MEN EN MIS NOCHES DE INSOMNIO

El calor es insoportable. No puedo dormir, y que mejor que pasar el insomnio viendo una serie que me tiene enganchada desde hace unas semanas: MAD MEN





No sé cómo fue que la intuición femenina me llevó a una página de información cinematográfica, o creo recordar que fue a raíz de acabar la temporada de Juego de Tronos, que me puse al día de series TV que podrían aliviarme de la canícula que está haciendo este mes de Julio, que a su vez no me deja dormir ni una noche. 

Y leí sobre Mad Men: que si era genial, que ya va por su séptima y última temporada, y que por el título no iba de asesinos psicópatas, ni mafiosos, aunque sí hay personajes que son carne de cañón. 

Esta serie americana trata sobre la vida cotidiana de unos publicistas de una agencia prestigiosa en el Nueva York de mediados de los ´50, y el paso de los años. Y entre todos ellos (y alguna ella en una sociedad super machista), destaca el personaje central de Don Draper, interpretado por John Hamm, que además de subir aún más la temperatura ambiente, es el artífice para entender que era y sigue siendo la publicidad en la sociedad de consumo (y aún no existía el Marketing como tal): vender medias verdades-despiadado mundo de mentira-escribir una historia- saber venderla-persuasión-empatía-jugar con el sexo-vivir esa mentira-comprar esa mentira-sentir que es atractiva-desearla-volver a comprarla-y así sucesivamente. 
La vida de Don Draper en sí misma es un anuncio publicitario; vive en una vida falsa, fabrica mentiras, gana millones con esa falsedad, engaña no sólo a los compradores sino a sus allegados y así mismo. Vende y compra sexo, fama, mujeres, pero en el fondo ¿Quién es?

Los protagonistas de MAD MEN: de derecha a izquierda, Christina Hendricks, John Slattery, Vicent Kartheiser, John Hamm, Jared Harris, Robert Morse y Elisabeth Moss






Después de siete nominaciones a Mejor actor de serie dramática, John Hamm ha sido vencedor de los Emmy 2015, como cabía esperar, por su gran papel en la serie Mad Man. Se lo merecía.
Algún día volveré a ver algunos capítulos, desde la primera temporada y con más calma, pues me la tragué (literalmente) por las noches y a tres capítulos por sesión. No se ve igual de madrugada (a no ser que seas búho).

John Hamm